Laure Prouvost: la problemática del placer
"Allí donde todo es orden y belleza, lujo, calma y voluptuosidad" escribía Charles Baudelaire. Lujo, calma y voluptuosidad pintaba Henri Matisse. Más de un siglo después, Laure Prouvost pone en duda este placer, el placer de un lugar donde "todo habla al alma su dulce lengua natal".
Laure Prouvost nace en 1978 en Lille, Francia. Su formación será eminentemente artística, a su paso por la escuela de arte Central Saint Martins, donde estudiará cine y la Universidad de Goldsmiths en Londres. En 2011 es galardonada con el Premio Bienal MaxMara de Arte para Mujeres y en 2013 recibe el Premio Turner con su instalación Wantee. Su carrera se consolida poco a poco, hasta que en 2018 expone en el Palais de Tokyo en París y en 2019 en el pabellón francés de la Bienal de Venecia. En 2022 la artista es por fin reconocida en Madrid, tras 12 años de potente trayectoria, homenajeados por la primera exposición institucional que se le dedica en España, una retrospectiva comisariada por João Laia bajo el título En la profundidad el calor se fuga.
La Casa Encendida acoge este proyecto a pesar de su disfuncional distribución que divide la exposición en dos plantas, pudiendo comenzar la visita desde cualquiera de ellas. En la entreplanta, dos salas contiguas. La primera, la Sala B, contiene el rítmico y agresivo vídeo que sienta las bases de casi toda su producción posterior, It, Heat, Hit, de 2010. En la segunda, la Sala C, una instalación de 2017, End Her Is Story, a donde se debe acceder a oscuras, para no romper la atmósfera intimista y teatral de la historia narrada con el apoyo de objetos dispuestos en peanas.
En la planta baja, el espectador se ve envuelto por túneles vegetales que transforman el espacio del vestíbulo. El túnel es un motivo que la artista ya había empleado y asocia con la protección. Si se ha comenzado la visita por la entreplanta, la siguiente instalación es Surrounding You, de 2022, un vídeo 360º presentado mediante unas gafas de realidad virtual dentro de un cesto invertido. Un toque de humor presente de manera asidua en la producción de Prouvost, que permite también el disfrute del que contempla desde el exterior, esperando su turno para descubrir lo que el artefacto contiene en su interior.
Desde el vestíbulo se accede a las dos salas que componen esta planta inferior. La Sala D acoge una videoinstalación de 2016, A Way To Leak, Lick, Leek, sorprendente por un trampantojo que simula agua derramada en el suelo. La última sala, si se ha comenzado el recorrido por la planta superior, ofrece la videoinstalación de 2022 From the Depth, que simula una sauna y contiene el vídeo Four For See Beauties, realizado en coproducción entre el Museum of Contemporary Art Kiasma / Finnish National Gallery y La Casa Encendida.
Sin importar el punto de inicio del recorrido, el espectador no puede evitar una sensación agobiante que le acompaña en su paso por todas y cada una de las salas. Hay demasiados estímulos, la información es ingente y las imágenes no coinciden con el sonido. La impresión de una pérdida de información constante actúa como reflejo de la sobreestimulación característica del mundo contemporáneo y no hace sino incrementarse debido a los malentendidos lingüísticos que tienen lugar en todos los trabajos de la artista. Prouvost emplea el inglés como un idioma extranjero y sus espectadores en Madrid, en su mayoría hispanohablantes, se acercan a las propuestas con la confusión de enfrentarse a una lengua que no es la materna. Para Wittgenstein los límites de su lenguaje son los límites de su mundo. Prouvost juega con estos límites, modificando la comprensión de las salas que albergan su arte.
El espacio del vídeo se hace presente de forma física gracias a las sugerentes instalaciones de la artista, que se corresponden perfectamente con la alternativa propuesta por Allan Kaprow a este término de instalación: "environment". Se produce así una suerte de efecto distanciamiento que facilita al espectador la invención de su propia narrativa para comprender dónde está y qué está ocurriendo. Prouvost es consciente, gracias a su formación con John Latham, de cómo el artista puede perder el control de su producción una vez finalizada y, por tanto, deja abierta la posibilidad de pensar su obra según los límites de cada visitante.
La incomodidad del espectador en estos ambientes que le son extranjeros, constrasta y complementa al mismo tiempo el placer presente en todas las salas, lo que posibilita el disfrute de la exposición. Así es como rompe con el placer idílico de Baudelaire y Matisse, haciendo presente un placer incómodo y culpable que se acerca mucho más a la cotidianidad humana. Un placer atravesado por malentendidos, rítmico como It, Heat, Hit, intimista como en End Her Is Story, libre como en A Way To Leak, Lick, Leek o corpóreo y sensual como en From the Depth. Es muy fácil que este placer cambie de forma, y muy difícil representarlo como lo que es: subjetivo, desdibujado, performativo. Prouvost esta muy cerca de conseguir esta representación.
Cualquiera que visite la exposición más de una vez se da cuenta de la popularidad que está alcanzando entre los jóvenes, que gracias a la acción propagandística del boca a boca, han acudido en masa a visitar la exposición. El interés no solo es suscitado por la importancia del placer, también por el componente ecológico, político y comprometido presente sobre todo en las salas de la planta baja. En From the Depth emplea referencias a la sauna –paritorio en Finlandia–, animales marinos como el pulpo y a su bebé de tres meses para referirse a nuevas formas de vida, más unidas y más conscientes. El pulpo es aquí una reminiscencia al pensamiento de Donna Haraway, un símbolo de la cooperación entre especies y un icono de las nuevas teorías ecologistas. Este mismo motivo está presente en la exposición comisariada por María Ptqk en 2021 y en la exposición monografíca de la propia artista, inaugurada en septiembre de 2022 en la galería carlier / gebauer de Madrid: My Arms Will Renew. El pulpo como regeneración, como unión con lo natural y como signo del poder que tienen los "environments" de Prouvost para generar nuevas narrativas y nuevos mundos.
El comisario consigue reflejar el desarrollo de los intereses de la artista, que se ajustan a los de los jóvenes que han inundado La Casa Encendida durante estas semanas. Aun así, no se puede considerar la exposición como una retrospectiva al uso. João Laia no consigue crear una imagen precisa de toda la trayectoria de Laure Prouvost, pero sí crea un espacio poético e hipnótico, con posibilidad de infinitas narrativas, pese a la carencia de algunas de las grandes obras de la carrera de la artista, como The Wanderer, de 2012, importante en lo que a malentendidos lingüísticos se refiere.
João Laia, viejo conocido de la artista, responde con esta selección de "environments" al deseo de Prouvost de intentar influir en el subconsciente de los visitantes, haciéndolos vulnerables y conscientes de su vulnerabilidad. Recorrer esta exposición significa implicarse y, en la mayoría de los casos, aceptar salir de allí con los sentimientos agitados.
Lucía Pérez García
3 de enero de 2023




Muy bien, sentimientos agitados no se sabe cómo ni por qué.
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