Refugio de Fachada Solar
Ester Partegàs
Galería Nogueras Blanchard
C. de la Beneficencia, 18B, 28004 Madrid
Del 19 de noviembre de 2022 al 28 de enero de 2023
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Refugio de Fachada Solar es la quinta exposición de Ester Partegàs
en la galería Nogueras Blanchard. Inauguró el pasado 19 de noviembre y estará en
exhibición hasta el 28 de enero del 2023. En la selección de trabajos podemos
ver obra que ha sido producida en una resiente residencia en la Academia
Americana en Roma durante el 2022, así como obras producidas anteriormente de
series que viene trabajando desde el 2019.
Al entrar a la exposición hay un primer impacto consistente
y quizás un poco predecible de obra bidimensional y objetos escultóricos en el
medio de la sala. Esa primera impresión de la exposición es
importante, pues supone la articulación de contenidos que luego van
complejizándose sin desaparecer del todo. Por un lado, hay dibujos de lo que parecen rocas porosas y,
por otro, objetos escultóricos que parecen compuestos por ventanas o patrones
estructurales que ayudan a construir la imagen mental de ruinas
arquitectónicas; pintadas de colores sobrios con ciertos gestos más
contrastantes o desentonados. Esta visión general configura un espacio que no se aleja mucho de los tropos recientemente utilizados para hablar sobre
modernidad, expresados usualmente desde la espacialidad arquitectónica con cierto filo crítico a una decadencia
contemporánea. Sin embargo, aunque la exhibición parece alineada a esas ideas, conforme uno permanece observando puede notar un cambio radical. Esto se debe principalmente
por los sutiles detalles que van apareciendo hasta acaparar buena parte del
sentido total de la exposición. Lo que parecían piedras, se evidencian como
trozos de pan apilados uno sobre otro, cuyas porosidades eran en realidad las
burbujas de levadura o trozos de miga ausentes dentro de la corteza. Lo
que había sido entendido como aquel espacio de ruina arquitectónica, eran en
realidad canastas de lavandería o fragmentos de estas. Al considerar esto ocurre
algo interesante que puede pasar desapercibido, me refiero a la conversión del sentido de la escala utilizada. Mientras en la primera impresión estábamos ante una disminución del
tamaño de una roca o un edificio para adecuarlo a los espacios del marco o la
galería, en la segunda nos encontramos ante una sobredimensionalidad del pan y
de la cesta. Este reconocimiento de la verdadera procedencia de las representaciones
que tenemos en frente, sin embargo, no anula la anterior impresión visual. Aun
descubierto el asunto desde lo racional, la sensorialidad parece sujetarse
perceptivamente de ambas posibilidades: grande y pequeño al mismo tiempo.

Fotografía de la exhibición, 2022. Extraídas de la página de la galería.
Aquí quiero especular por fuera de los márgenes que la artista determina en el texto de sala. Lo grande, entendido como lo arquitectónico, la ruina o las rocas, parece corresponder al orden de lo público, revisitado desde su deterioro y revestimiento de colores pálidos. Lo pequeño, por otro lado, la rodaja de pan y la cesta y su precariedad, parece corresponder al ámbito de lo privado y lo doméstico, lo personal. A partir de esta relación, es posible retomar debates de un feminismo de segunda ola, de un contexto que relegaba la actividad femenina al trabajo doméstico y la actividad masculina a lo público. Quizás una pista que nos ayuda a encontrar una orientación importante para esta reflexión viene de un comentario de la misma Partegàs: “Quiero juntar el pan y la piedra como bloque esencial, como una arquitectura que construye la vida, uno es permanente y el otro impermanente y se convierte en nosotros”. Lejos de parecer alguna suerte de dicotomía binaria, la exposición propone una lectura híbrida. Más que una crítica a tales roles asignados, se extrapola a explorar ciertas formas de lo público y lo privado en simultaneo, aunque con una reivindicación de lo doméstico que se hace presente con algunos matices: tickets de compra del supermercado, tazas, esponjas, stickers de frutas, trapos. Todos estos elementos están distribuidos a lo largo de los dibujos y las piezas escultóricas. Su ubicación, que parece por momentos funcional y otras arbitraria, es simple e ingeniosa y diría que es clave el acto de acercarse a descubrirlos, pues te permiten pensar pequeñas situaciones mentales sobre la limpieza, la maternidad, la economía doméstica, el desgaste y la necesidad.

Izquierda: knead, penetrate, let go (i'm the boss), 2022.
Derecha: knead, penetrate, let go (eggsellent day), 2022.
Fotografía de la exhibición, 2022. Extraídas de la página de la galería.
Hay una pieza importante en la exhibición es Resist historical impulse, que está en el suelo armada principalmente alrededor de la rama de un árbol, hecha con cartón, papel-maché y cerámica. De la rama cuelga letra por letra el mensaje: resist historical impulse. Difícil saber sin mayores referencias si debemos entenderlo en dos bloques separados (Resist / Historical impulse) o como una continuación; un llamado a resistir el impulso histórico. En todo caso podríamos aquí atender esta idea a partir de la perspectiva de Orwell. Impulso histórico fue uno de los cuatro motivos el planteó para la creación literaria en su libro Why I write (1946). Su descripción del término es simple: la necesidad de buscar la verdad en la realidad para transmitirla y hacerla accesible. Ante esto podríamos interpretar que la exposición de Partegàs está haciendo explícito su interés por rever la realidad inmediata y descubrir en las pequeñas cosas una posibilidad edificante que, aunque por momentos parece presentada como graciosa y sencilla, se ve atravesada por las mismas complejidades devastadoras del progreso. Como mencioné en un inicio: no podemos dejar de lado el aspecto ruinoso y arquitectónico que nos da la primera impresión de la exhibición, pues es en su relación con el imaginario de lo doméstico que se producen sugerentes espacios de discusión que parecen bien balanceados en la exposición. Muy en línea con lo describe al final del texto de sala: “Lo vulnerable, en ocasiones, puede ser el cimiento más importante”.
Raúl Silva
Lo que aquí señalas de lo vulnerable o lo suave como potencial político/emancipatorio es un tema que me llevan obsesionando un tiempo. Es por eso que me encantó la exposición, pues lleva estos conceptos a un terreno artístico de manera muy acertada, sin pasarse de cursi u hortera. Muy interesante la referencia que haces a Orwell y muy cierto apuntar el ingenio de la artista por el emplazamiento de ciertos objetos en su obra.
ResponderEliminarHola Andrea, gracias por el comentario. Recién lo he visto y me hizo revisar el texto nuevamente. La verdad me pareció bueno que no haya grandes discursos políticos en la exhibición; me hizo pensar que había un reconocimiento de los límites del medio y el lugar, a diferencia de otras exposiciones que se autoproclaman muy transformadoras o políticas.
EliminarMuy bien la reseña, Raúl. Hay algunas erratas e incorrecciones en el texto. "Resiente" por reciente. "Esto se debe principalmente por los sutiles detalles". "Muy en línea con lo describe".
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