“Cuando el color respira”, Menchu Lamas
Galería Marta Cervera
Calle de Valencia, 28, 28012 Madrid.
8 sep 2022 - 26 nov 2022
En los últimos años estamos asistiendo a un cambio en lo que a la moda del arte respecta. Si en décadas pasadas la fotografía y el vídeo eran las prácticas dominantes tanto en museos como en galerías, recientemente estamos asistiendo a un retorno hacia la pintura. Sólo hace falta darse un paseo por la calle Argumosa del madrileño barrio de Lavapiés y sus calles adyacentes, consideradas como el termómetro del arte contemporáneo español, para comprobar que en casi todas la galerías que visitamos la pintura no solo es la protagonista, sino que en casi todas las ocasiones es el único medio artístico que cubre las paredes de dichos espacios.
La galería Marta Cervera, cuya apuesta suele estar siempre del lado de lo pictórico, nos viene brindando desde el pasado ocho de septiembre, de la mano de Menchu Lamas una exposición vibrante y un tanto naive en la que podemos encontrar obra de toda su trayectoria, así como piezas más recientes. La obra de esta artista viguesa, cuya trayectoria está más que asentada, habiendo exhibido en museos y centros de arte tanto nacionales como internacionales, también se encuentra expuesta actualmente en el MUSAC, donde igualmente podemos encontrar un recorrido por toda su carrera artística.
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| "Cuando el color respira", vista de exposicón, Menchu Lamas. © Galería Marta Cervera |
Entrando en materia de la exposición que nos atañe, podríamos dividir la muestra en dos partes bien diferenciadas en cuanto a la configuración en el espacio de las obras. En la primera, encontramos cuadros de gran y medio formato dispuestos en las paredes de manera expositiva tradicional. Sin embargo, al adentrarnos en la siguiente sala, en la segunda parte de la exhibición encontramos algo más sorprendente: una instalación conformada por cuadros de mediano formato, y que mantienen las mismas dimensiones entre sí, que cubren paredes y suelo. Esta disposición de los lienzos, a la cual la artista llama “Hábitats”, no es una elección expositiva de la galería sino que está realizada por la propia Lamas. Con esto, la artista busca una experiencia inmersiva en la visualización de sus cuadros. Esta se realiza de manera orgánica en su estudio al mismo tiempo que va pintando los cuadros. En todo su proceso creativo vemos una aproximación performática a la pintura. Por ejemplo, no sigue reglas compositivas preestablecidas y tiene más bien un acercamiento intuitivo a su práctica. De este modo, pretende conseguir una fluidez bastante orgánica tanto en las formas como en los colores.
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| "Hábitat", vista de instalación, Menchu Lamas. © Galería Marta Cervera |
Si bien me resulta interesante esta manera de disponer los lienzos y considero que esa sensación de organicidad está totalmente presente en toda su obra, creo que el efecto inmersivo y envolvente que pretende con la creación de estas instalaciones no se acaba de conseguir del todo. Aunque probablemente uno de los mayores problemas en el caso de esta muestra en concreto sea el espacio (o la falta de éste), en otras exhibiciones como por ejemplo la anteriormente mencionada del MUSAC cuyos “Hábitats” son considerablemente más grandes, tampoco logro tener esa sensación envolvente que pretende la artista. Quizá un público de generaciones anteriores que no se encuentre tan sobreestimulado pueda sentirse arropado por la obra de Lamas.
Haciendo zoom en la imagen más general de la muestra y entrando más a un análisis detenido de los cuadros, en ellos podemos ver los característicos motivos de Lamas que tanto la identifican como artista. Iconos de tradición celta, como el caballito de mar que representa a Deva, diosa de las aguas, emblemas mitológicos como las runas, huellas e impresiones de manos o sombras de hombres y mujeres. Este estilo de pintura tan propio que combina la figuración con la abstracción y que es altamente simbólico lo ha ido desarrollando durante toda su carrera, pero encuentra su origen en su paso por el grupo Expresión Atlántica. Este colectivo, formado en los años ochenta e integrado casi en su totalidad por artistas gallegos, nace con el objetivo de modernizar la plástica gallega y crear un lenguaje propio para los artistas de esta región, mezclando la innovación pictórica con motivos míticos celtas y precristianos. En contraposición al conceptualismo catalán o la tendencia por lo pop del Madrid de la movida de los años 80, estos artistas apostaron por una vuelta a la tradición, a sus raíces identitarias, a través de un medio tan clásico y conservador como lo es la pintura.
Menchu Lamas ha continuado durante toda su carrera siguiendo la máxima de este grupo, yendo contracorriente y centrándose en la creación y el desarrollo de su propio lenguaje pictórico. Y, como vemos, le ha funcionado. Quizá su pintura no sea la más compleja o comprometida políticamente, pero es un soplo de aire fresco, un remanso de paz en un mundo cada vez más sobrecargado de estímulos e información. La pintura de Lamas es fácil de ver, divertida incluso, y no hay nada malo en ello. Su obra es una muestra de que cuando las cosas se hacen desde un lugar genuino, se nota y son fácilmente disfrutables. Como comentaba en las primeras líneas de esta crítica asistimos a una vuelta a la pintura. Las modas en el mercado del arte son cíclicas y constantemente cambiantes, sin embargo, el estilo, el lenguaje y la esencia de una artista es algo que, aunque está en constante evolución, debe mantenerse en el tiempo. El de Lamas así lo hace.



Curioso lo que dices de "pintura naive"", no me había fijado, pues yo lo consideré una pintura bastante madura, pero es muy interesante verla de esa forma: lo maduro no quita lo naive. Te agradezco que hayas mencionado su obra en otros espacios, sí es cierto que en esos otros lugares tiene más presencia y quizás su carácter inmersivo resalte más. A mí esta exposición me gustó bastante, la artista genera un universo visual muy particular
ResponderEliminarMuy bien, Andrea. Me gusta tu comentario. Solamente una observación: naive es el femenino de naïf. Hablar de pintura naive es correcto, pero no de lo naive.
EliminarMuy buena crítica, Marta Padilla. Muy correcta.
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