Calor y viscosidad: Laure Provoust en la Casa Encendida

 “En la profundidad el calor se fuga” Laure Provoust  La Casa Encendida Ronda de Valencia, 2 28012 Madrid 7 de octubre de 2022 a 8 de enero de 2023

 

Calor y viscosidad: Laure Provoust en la Casa Encendida

 

Desde el 7 de octubre de 2022 hasta el pasado 8 de enero se pudo visitar en La Casa Encendida de Madrid “En la profundidad el calor se fuga”, la primera exposición individual de Laure Provoust en España. Comisariada por João Laia, la propuesta curatorial consta de obras anteriores de la artista como “It, Heat, Hit” (2010), “End Her is Story” (2017) y “A Way to Leak, Lick, Leek” (2016) y dos de nueva producción “From the Depth” (2022) y “Surrounding You” (2022). Esta última no se comisarió en la casa Encendida sino que fue expuesta en la galería carlier gebauer, a modo de colaboración.

 

Laure Provoust (Francia, 1978) es conocida por sus instalaciones multisensoriales y es una de las mayores representantes de las artes visuales en la actualidad, creando su propio lenguaje audiovisual mezclando lo háptico y lo sensorial con el lenguaje hablado y lo humorístico. Las piezas que se presentan en esta exposición se extienden por cuatro espacios expositivos de La Casa Encendida y las obras utilizan elementos diversos como pintura, sonido, escultura y otro tipo de objetos. Aun siendo espacios y propuestas tan diversas unas de otras, comparten un lugar común: la importancia que la artista confiere al cuerpo. Al atender a esta propuesta, transitamos diferentes espacios en los que el cuerpo se tensa, se relaja, observa, acaricia… Más que una obra inmersiva, se podría hablar aquí de una obra expandida, puesto que en todo momento el visitante es mero espectador y no participa como si se tratase de una exposición inmersiva. Sin embargo, Provoust saca hacia “fuera” lo que ocurre “dentro”, es decir, crea un escenario propicio y cuidadoso en el que los cuerpos pueden observar la obra y habitarla de la manera en la que la artista lo ha deseado. A continuación, propongo un repaso por tres de las cinco obras que se han expuesto en La Casa Encendida, las que a mi juicio, parecen más interesantes e innovadoras, ya sea por el imaginario que crea, por su lenguaje o por su propuesta curatorial.

 

La primera obra que nos presenta en el recorrido (“It, Heat Hit”, 2010) se trata de un cortometraje que se proyecta sobre la inmensa pared de la sala junto una propuesta curatorial muy sencilla: un banco en frente de la proyección. De esta manera, los sentidos se centran en lo que ocurre en el vídeo, dándole al cuerpo que lo observa una sensación de rigidez y de presión. Sentarse en el banco produce una incomodidad que va de la mano con lo que la obra propone: unos sonidos, historias e imágenes inconexas que provocan cierta urgencia, un deseo por salir de la sala y permanecer allí al mismo tiempo. Ella misma no se ve tanto como artista sino como “sugeridora”. Va sugiriendo escenas, pensamientos o problemas a través de sus imágenes, sus palabras, y su voz. Si alguna propuesta es destacable de todo lo que Provoust nos concede, esa es la sugerencia. Sus imágenes generan unas texturas y unas sensaciones casi 4D. De esta forma, el lenguaje se imbrica con las imágenes de manera tentacular y profundamente física. 


It, Heat, Hit, 2010. Vista de exposición. 


En cuanto a la obra más reciente que propone la artista en esta exposición (“From the Depth”, 2022), se trata de otro vídeo de pocos minutos, que captura el comienzo de la vida tanto humana como animal. A través de planos en una especie de sauna en la que varias mujeres dan a luz, crían y cuidan a un bebé, que enlaza con otras secuencias de la vida marina y de pulpos recién nacidos, va destacando en esta obra lo viscoso tanto de lo animal como de lo humano. Lo multisensorial se activa a través de su propuesta curatorial, que consiste en forrar las paredes y el suelo de la sala de un terciopelo rojo en el que poder tumbarse para observar las imágenes. Además de su capacidad de sugerencia, en esta obra se destaca el valor de la palabra. Ella misma dirá sobre su trabajo: “Para mí, las palabras son tan materiales como la arcilla, la pintura, los olores, las especias, las texturas… Todo tiene su propia memoria”. Esta atención y cuidado a la palabra hace que el visitante se sienta en un entorno cálido y viscoso que es potenciado por las imágenes y la propia fisicidad de la sala pero, sobre todo, por la utilización de la voz de la artista: susurros, sonidos guturales y canciones a modo de nana llegan a los oídos del público y crean un imaginario maternal.


From the Depth, 2022. Vista de exposición


Por último, su obra (“End Her is Story”, 2017) propone una instalación, a modo de teatro, en un ambiente oscuro, con una serie de objetos encontrados. Estos objetos se van iluminando y oscureciendo a medida que la artista va contando una historia. La voz de la artista, susurrada, crea un espacio para la intimidad y lo cotidiano, centrándose más en ese efecto que puede producir en el visitante, que en la historia que se cuenta en sí, que poco a poco va quedando en segundo plano. Tras la observación del resto de obras, más incómodas, más inquietantes tal vez, la artista crea aquí un espacio para la calma, la escucha y lo estable, lo que perdura.


End is Her Story, 2017. Vista de exposición


La propuesta expositiva es interesante en tanto en cuanto va generando distintas emociones en el visitante, desde una obra más inquietante, a otra más sugerente, a otras más cálidas. Este viaje en torno a la voz, las imágenes inconexas y el imaginario de la maternidad ofrece una amplia visión de lo que es el mundo visual de la artista. Las propuestas curatoriales para cada una de las obras han sido cuidadosamente diseñadas para que el público se posicione más cerca de éstas, sintiéndose interpelado en multitud de ocasiones. Esta manera de imbricar la obra y lo curatorial es arriesgado, sin embargo, en esta exposición funcionan ambos a la perfección, casi como si solo pudiese verse la obra de esa manera, y de ninguna otra.


Vista de exposición

 

Andrea Martín Castro


Comentarios

  1. Demasiada "propuesta curatorial" en el texto. Disposición de las obras, montaje o colocación son equivalentes y no caen en la pedantería. (No sé si poner un banco en la sala para ver el vídeo puede llamarse “propuesta curatorial”).

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